La esperada vacuna para el COVID–19

Es necesario precisar que es una vacuna, es una sustancia compuesta por una suspensión de microorganismos atenuados o muertos que se introduce en el organismo para prevenir y tratar determinadas enfermedades infecciosas; estimula la formación de anticuerpos con lo que se consigue una inmunización contra estas enfermedades.

Como el COVID–19 es ocasionado por un virus, una molécula que necesita el material genético del huésped al que infecta para realizar sus funciones, lo que no es un ser vivo como tal. Siendo esto las intensivas investigaciones en todo el mundo, la vacuna no estará lista en un plazo breve, tardará entre un año y año y medio para garantizar su seguridad, protección y eficacia en las diferentes poblaciones en el mundo. Además, se destacó la relevancia de caracterizar el material genético, esencial para el conocimiento del virus y para el diseño de futuras vacunas y antivirales.

En medio de la emergencia sanitaria y las medidas de protección masiva, la población acudió a los centros de venta de tapabocas y guantes, generando desabastecimiento de ellos en especial para la población de riesgo como lo son adultos mayores, personas con enfermedades respiratorias y personal de salud, quedándose esos desprovistos de estos elementos básicos y fundamentales para el cuidado de ellos y de las personas en general.  De igual manera se convertirá en un vehículo de gérmenes para una persona sana y que no lo necesita. Es por esto que se hace un llamado a que solo se manejen en caso de ser necesario y/o de contacto con una mayor cantidad de personas, como lo son supermercados y droguerías, entre otros.