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No todo lo educativo está previsto

Una apuesta pedagógica que trasciende a la tradicional, constituida por el papel del cuerpo y la vivencia, el arte y el gesto literario. Una mirada personalizada para emplear la docencia como herramienta de construcción, para transversalizar la educación.

Publicado el 7 de junio de 2019
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“No todo lo educativo está previsto”

Diego Armando Jaramillo
Programa: Maestría en Pedagogía
En la UCM desde: 2012

Diego Armando Jaramillo Ocampo, profesor de la Maestría en Pedagogía opta por un foco filosófico para reconocer la enseñanza y, de paso, la vida misma. Una persona que contrasta los métodos habituales de educar desde su lugar como maestro.

Un hombre comprometido, dedicado y soñador, esas son las bases que tiene Diego Armando en su búsqueda por la construcción de un nuevo camino para la comunicación del conocimiento desde su labor docente. Sin embargo, a este perfil también lo abraza el de un hombre apasionado por las actividades deportivas, el fútbol como su pasión. Es una persona carismática y familiar, con un amor desbordado por la escritura, lugar donde evoca cada uno de los sueños que se plantea día a día.

Su sueño al empezar sus estudios en la Licenciatura en Educación Física eran los de ser un preparador físico, un entrenador en alguna de las disciplinas que por gusto disfrutaba, pero al ir incursionando en la academia, ese deseo se fue transformando cuando en su camino aparecieron profesores que le mostraron un panorama pedagógico e investigativo: “Ahí sentí una vocación profunda por lo educativo y pedagógico en un sentido más amplio”, revela Diego.

En su proceso educativo en la Universidad de Caldas, formó parte del grupo Mundo Simbólico, a cargo del maestro Napoleón Murcia, en el que se postuló y fue beneficiario de una beca de Colciencias. Al término de esta, la Universidad del Quindío le ofreció la posibilidad de iniciar el camino profesoral en la Facultad de Educación; volvió a la Universidad de Caldas a continuar con esta apuesta y fue pronto cuando la UCM le dio la posibilidad de ser docente de la institución.

Su método pedagógico se distancia del tradicional, pues durante los últimos años viene desarrollando otras formas de enseñanza: la primera, es el papel del cuerpo y la vivencia presencial; la segunda, el papel del arte, la imagen y lo simbólico; y la tercera, es el gesto literario en la educación desde la poesía.

Con esas tres aristas yo trato de vincular la educación, de transversalizarla. Allí hay un desafío por pensar la educación de otro modo, de otra manera… Empiezo a tomar elementos literarios, estéticos, poéticos, y comienzo a vincular esa relación también con lo artístico, cómo desde el arte podemos enseñar de otra manera y aprender de otro modo, para que de alguna manera esa educación nos toque, nos modifique, nos forme.

En la actualidad, Diego orienta seminarios sobre Hermenéutica de la Cultura, Pedagogía Crítica y otro sobre Perspectiva Filosófica Latinoamericana: “En cada uno de ellos trato de vincular, a través de la imagen, de algunos artistas latinoamericanos, algunos literatos latinoamericanos, algunos juegos y actividades vivenciales, la forma de orientarlo, de pensar la pedagogía como ámbito de formación desde esas tres aristas. Para mí cada seminario es una puesta en escena”.

De esta forma, Diego Armando sobresale por exponer una nueva forma de instruir en la UCM, difiere con el pensamiento de que en las clases todo está preparado y pronosticado: “No todo lo educativo está previsto. Hay cosas que influyen, que hacen que el instante en el aula con el otro sea diferente, que no esté programado. Eso hace que sintamos

 

Por: Pablo Andrés Guerrero Gómez.

En la UCM vivimos la cultura de la calidad

La Universidad Católica de Manizales en el contexto de su proceso de autoevaluación institucional con fines de acreditación, hace vida y visibiliza resultados concretos de su apuesta y compromiso con la calidad. Con su campaña de sensibilización y fidelización a lo largo de estos dos años, nos invitó y nos sigue invitando a participar, porque si cada uno de los integrantes de la comunidad universitaria lo hace, entonces unidos avanzamos por el camino…

Publicado el 22 de enero de 2019
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La Universidad Católica de Manizales en el contexto de su proceso de autoevaluación institucional con fines de acreditación, hace vida y visibiliza resultados concretos de su apuesta y compromiso con la calidad. Con su campaña de sensibilización y fidelización a lo largo de estos dos años, nos invitó y nos sigue invitando a participar, porque si cada uno de los integrantes de la comunidad universitaria lo hace, entonces unidos avanzamos por el camino correcto, camino que para nosotros se hace animados por el amor a la institución y por la búsqueda de la excelencia, como bien lo reza el lema de la institución: la UCM “Un proyecto de amor que apunta a la excelencia”.

Para todos los lectores de esta edición de Obelisco, uno de los impresos de la UCM, mi gratitud y agradecimiento de corazón por involucrarse y desde los principios de participación y corresponsabilidad acompañar a la institución en todos estos procesos de calidad, cuyo modelo de autoevaluación nos llevó a recorrer y vivir seis fases, que hoy nos permiten compartir esta información con todos.

Los resultados que hoy visibilizamos son el logro y los retos de todos: estudiantes, graduados, profesores, administrativos, personal de apoyo, directivos, aliados y toda la Congregación que acompaña a esta, su única obra de educación superior en el mundo. A las hermanas vicerrectoras y sus equipos, al equipo de Rectoría y a la Comisión Institucional de Autoevaluación y Acreditación Institucional, mil gracias por su compromiso, responsabilidad y sentido de pertenencia a una institución que sabe de tradición y de respuestas nuevas a las necesidades del contexto, a las necesidades de las personas, aquellas que están en el centro de nuestros procesos académicos y administrativos.

Hoy miramos la UCM a partir de un ejercicio noético que nos permite ver, pensar y decidir; iluminamos su recorrido, su historia que teje su pasado, su presente y su futuro a partir de un ejercicio de verdad y caridad que parte de un corazón contemplativo e inteligente y nos disponemos a actuar desde un ejercicio de compasión que nos compromete con el mundo y sus causas más justas, con el destino común de la humanidad.

Por último, mi agradecimiento con sabor a eternidad, en este presente-presente, al Dios providente de Marie Poussepin que nos acompaña y nos lleva de la mano siempre, que nos mira con amor incondicional y que anima nuestra misión educativa para desarrollarla con pasión, con compromiso, como apuesta por la humana humanidad y todo cuanto vive y respira.

 

Hna. María Elizabeth Caicedo Caicedo O.P. Rectora UCM

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