Somos UCM

Haciendo memoria… vislumbrando futuro

La Congregación ha llegado a miles de personas con hambre y sed de Dios; millones de rostros en 36 países y 4 continentes hoy sonríen porque han recibido la «buena noticia de Jesucristo».

Publicado el 25 de abril de 2017
Categorías:

La Congregación fue fundada por Marie Poussepin en 1696 al sur de Francia, en Sainville, pequeña ciudad devastada por la miseria, el hambre y la ignorancia a causa de la guerra. Nuestra fundadora nació en 1653 en pleno siglo XVII; desde su carisma, la caridad, responde a las necesidades de su época, lee los signos de los tiempos y escucha la voz de Dios que la llama a poner al servicio de los más necesitados el carisma recibido para el servicio del mundo y de la Iglesia. El día de su beatificación, en 1994, Marie Poussepin fue declarada por la Iglesia “Apóstol Social de la Caridad” por su compromiso social.

Según el diccionario, carisma es “un don con resonancia positiva social, que traza los lineamientos espirituales esenciales que caracterizan la identidad propia de un instituto”.

Desde la fe, carisma es “un don para el servicio de la comunidad con un propósito: expresar la experiencia de Dios en la vida de los seres humanos”.

Carisma y misión se iluminan mutuamente y nos señalan el horizonte en la misión compartida con los laicos. Es así como, a lo largo de más de 300 años, la Congregación ofrece su servicio educativo y en salud, haciendo presencia en 4 continentes y 36 países a través de las líneas que marcan el horizonte de actuación en nuestro campo de misión, el servicio de la caridad en: la educación, la salud, la pastoral social y parroquial donde, a través de la interculturalidad, internacionalización e inculturación, se hace servicio de Iglesia para el mundo.

La congregación “Hermanas de la Caridad Dominicas de La Presentación de la Santísima Virgen” es una obra para el servicio de la Iglesia, allí donde ella nos llame y nuestros hermanos nos necesiten. Hemos llegado a miles de personas con hambre y sed de Dios; millones de rostros en 36 países y 4 continentes hoy sonríen porque han recibido la «buena noticia de Jesucristo».

En 1873 llega la Congregación de las Hermanas de La Presentación a Colombia para atender a la educación de las niñas y dedicarse al cuidado de los enfermos. Desde entonces y durante todos estos años hemos servido educando y formando generaciones que hoy son honra y gloria de la nación. En Manizales hacemos presencia desde 1891 y con la Universidad Católica de Manizales -UCM-, (fundada por la Hna. Matilde Robledo Uribe O.P.) el 11 de febrero de 1954.

De esta manera, en el campo educativo, la Congregación hace presencia en el mundo a través de obras que van desde pequeñas escuelas hasta la única Universidad a nivel mundial, siguiendo el Proyecto educativo de Marie Poussepin; “educar desde la verdad para la libertad en una formación integral, integradora y en valores, formando profesionales íntegros constructores de humanidad y de nueva ciudadanía con capacidad para la transformación de la realidad desde nuestro horizonte de actuación: un proyecto de amor que apunta a la excelencia”.

Es así como en la UCM se vive la cultura de la calidad; en esta línea de pensamiento, nuestra propuesta educativa, inspirada en el carisma, busca un nuevo estilo de sociedad y de persona, sociedad fraterna, participativa, animada por los valores del evangelio, autónoma, con capacidad de crítica, creativa, responsable, abierta al servicio, interviniendo la realidad con sensibilidad social y política y con sentido de trascendencia.

El sello de nuestra identidad, como Universidad Católica de Manizales, tiene sus bases en el marco teleológico y principalmente en el Proyecto Educativo Universitario -PEU- como directriz, carta de navegación, fundamento y estrategia general que debe orientar el “ser” y el “quehacer” de la institución con miras a la formación integral de todas las personas en la perspectiva de los valores del Evangelio, del humanismo cristiano y de la ciencia.

La vitalidad y fecundidad de la UCM depende del número de vocaciones que genere para que la vida de Marie Poussepin siga presente en el mundo. La mies es mucha, las necesidades son grandes y faltan personas generosas que, olvidándolo todo, lo entreguen todo por el Evangelio en un servicio de caridad por el trabajo en el campo de la educación y la salud.

Hna. Beatriz Patiño García O.P.

Vicerrectora de Bienestar y Pastoral Universitaria
vicebienestar@ucm.edu.co