Somos UCM

Arte clown para la humanización

En conversación con la enfermera y docente, María Ibeth Orozco, nos habló sobre su ponencia y experiencia en la segunda jornada académica “Humanización, educación y comunicación”, del programa de Enfermería UCM, la cual se llevó a cabo el 28 de febrero en el auditorio Santo Domingo de Guzmán.

Publicado el 6 de junio de 2017
Categorías:

Para lograr entender la relación que existe actualmente entre el arte y la salud, Orozco Duque explicó que “el clown es una estrategia que se utiliza mucho más en arte y teatro, pero enfermeros, médicos, psicólogos y otro tipo de profesionales de la salud hemos adquirido esa herramienta para fortalecer nuestro trabajo con las personas de una manera más amable, desde la lúdica, desde el juego y el arte, pues este último tiene un impacto directo sobre las personas”.

Adicionalmente recalcó que por ejemplo “yo lo que hago es tratar de complementar mi cuidado como enfermera con el arte para provocar también esos espacios de salud que generen aumento de las endorfinas, que mejoren la presión arterial y aporten al control de la ansiedad especialmente. Lo que pretendemos es que los estudiantes de enfermería entiendan que hay complementos a su trabajo y a su quehacer, que son también complementos terapéuticos o terapias alternativas, y el arte es una manera de humanizar, complementar el quehacer del enfermero y del profesional de la salud”.

…algunos nos ponemos nariz, algunos nos transformamos. Cuando ingresamos a una sala de pacientes yo creo que ellos se imaginan un cuento de hadas en donde llega alguien de otro mundo a traer algo diferente, desde la humanidad, desde el corazón y donde nos conectamos con las personas

Vale la pena aclarar que “el clown no tiene que ser solamente una persona que se vista como tal y se ponga la nariz, puede tener otras formas de vestirse o ni siquiera tiene necesidad de vestirse de una manera particular. Lo que nosotros pretendemos es que los estudiantes introyecten en su ser profesional el hecho de que hay que tener un payaso o un artista que ayude al paciente con esas chispas de magia y que sepan que ellos tienen que ser también ángeles para los pacientes”.

“Entonces algunos nos ponemos nariz, algunos nos transformamos. Cuando ingresamos a una sala de pacientes yo creo que ellos se imaginan un cuento de hadas en donde llega alguien de otro mundo a traer algo diferente, desde la humanidad, desde el corazón y donde nos conectamos con las personas. Esto es una magia que hay que llevar a todas partes, es el virus que hay que pegarle a la gente, porque lo necesitamos pues es pura humanidad. No estamos actuando y somos nosotros mismos proyectados de la mejor manera”, explicó la enfermera docente.

Finalmente, Orozco Duque resalto la importancia de la realización de este tipo de jornadas académicas, pues “son la oportunidad para la Universidad de hacer una proyección, de mostrar sus principios a las personas de otras instituciones y de llevarlas a que se formen en esa calidad que debe existir en la atención, pues lastimosamente estamos viendo unos fenómenos muy generalizados de deshumanización”. Sin embargo, también explicó que “también es importante porque nuestros estudiantes deben tener ese contacto con otras personas que vienen a hablarnos de estos temas y que vean que no son solo nuestros docentes sino que se tratan de manera interdisciplinaria”.

. . .

Por: Juan Pablo Arbeláez Aristizábal. jarbelaez@ucm.edu.co

En la UCM vivimos la cultura de la calidad

La Universidad Católica de Manizales en el contexto de su proceso de autoevaluación institucional con fines de acreditación, hace vida y visibiliza resultados concretos de su apuesta y compromiso con la calidad. Con su campaña de sensibilización y fidelización a lo largo de estos dos años, nos invitó y nos sigue invitando a participar, porque si cada uno de los integrantes de la comunidad universitaria lo hace, entonces unidos avanzamos por el camino…

Publicado el 22 de enero de 2019
Categorías:

La Universidad Católica de Manizales en el contexto de su proceso de autoevaluación institucional con fines de acreditación, hace vida y visibiliza resultados concretos de su apuesta y compromiso con la calidad. Con su campaña de sensibilización y fidelización a lo largo de estos dos años, nos invitó y nos sigue invitando a participar, porque si cada uno de los integrantes de la comunidad universitaria lo hace, entonces unidos avanzamos por el camino correcto, camino que para nosotros se hace animados por el amor a la institución y por la búsqueda de la excelencia, como bien lo reza el lema de la institución: la UCM “Un proyecto de amor que apunta a la excelencia”.

Para todos los lectores de esta edición de Obelisco, uno de los impresos de la UCM, mi gratitud y agradecimiento de corazón por involucrarse y desde los principios de participación y corresponsabilidad acompañar a la institución en todos estos procesos de calidad, cuyo modelo de autoevaluación nos llevó a recorrer y vivir seis fases, que hoy nos permiten compartir esta información con todos.

Los resultados que hoy visibilizamos son el logro y los retos de todos: estudiantes, graduados, profesores, administrativos, personal de apoyo, directivos, aliados y toda la Congregación que acompaña a esta, su única obra de educación superior en el mundo. A las hermanas vicerrectoras y sus equipos, al equipo de Rectoría y a la Comisión Institucional de Autoevaluación y Acreditación Institucional, mil gracias por su compromiso, responsabilidad y sentido de pertenencia a una institución que sabe de tradición y de respuestas nuevas a las necesidades del contexto, a las necesidades de las personas, aquellas que están en el centro de nuestros procesos académicos y administrativos.

Hoy miramos la UCM a partir de un ejercicio noético que nos permite ver, pensar y decidir; iluminamos su recorrido, su historia que teje su pasado, su presente y su futuro a partir de un ejercicio de verdad y caridad que parte de un corazón contemplativo e inteligente y nos disponemos a actuar desde un ejercicio de compasión que nos compromete con el mundo y sus causas más justas, con el destino común de la humanidad.

Por último, mi agradecimiento con sabor a eternidad, en este presente-presente, al Dios providente de Marie Poussepin que nos acompaña y nos lleva de la mano siempre, que nos mira con amor incondicional y que anima nuestra misión educativa para desarrollarla con pasión, con compromiso, como apuesta por la humana humanidad y todo cuanto vive y respira.

 

Hna. María Elizabeth Caicedo Caicedo O.P. Rectora UCM

. . .

WhatsApp WhatsApp +57 3113477649